6 consejos concretos para eliminar los dobles faltas en pádel
El doble falta en pádel es poco frecuente, pero cuando ocurre duele el doble: pierdes el punto sin que el rival toque la pelota. El ejemplo más reciente y llamativo fue el de Alejandro Galán en las semifinales del P2 de Bruselas, una prueba de que nadie está a salvo, ni siquiera el mejor del mundo en sus mejores años.
El primer consejo es reducir la velocidad del segundo servicio sin miedo. Muchos jugadores amateur intentan meter el segundo saque casi tan fuerte como el primero y ahí está el problema. Bajar un 20-30% la velocidad y priorizar la dirección es la diferencia entre iniciar el punto y regalarlo.
El agarre y la posición del cuerpo importan más de lo que parece. Un grip demasiado cerrado en el segundo servicio genera tensión en la muñeca y corta el gesto antes de tiempo. Lo correcto es un grip continental, codo arriba, y lanzar la pelota siempre al mismo punto, entre 30 y 40 centímetros por delante del hombro dominante.
La rutina previa al saque es otro factor clave. Los jugadores que cometen más dobles faltas suelen saltársela cuando están nerviosos, que es exactamente cuando más la necesitan. Dos botes de pelota, respiración, visualización del objetivo: tres segundos que marcan la diferencia en los momentos de presión.
Entrena el segundo servicio por separado. En pista, la mayoría dedica el calentamiento al servicio en general, pero pocas veces practica en serie únicamente el segundo. Diez minutos de trabajo específico por sesión, apuntando a zonas concretas del cuadro, construye la confianza que falta en los momentos críticos.
Veredicto: el doble falta es un error evitable con trabajo técnico y rutina. No hay atajos.


